Apropiación Social del Conocimiento / APS en distintos contextos socioculturales / Sistematización

Sistematización

HISTORIAS DE SISTEMATIZACIÓN[1]

 

El presente artículo tiene como objetivo dar cuenta del análisis del proceso de sistematización de la sistematización, desde los desafíos y perspectiva de ECOFONDO, en tanto actor de intermediación entre discursos o narrativas de las organizaciones sociales, comunitarias, académicas y estatales.

Con el ejercicio se busca, a través de una lectura interpretativa de la experiencia, dar cuenta de la integralidad del proceso, entendido el mismo a la luz de los aprendizajes, apropiación y generación de conocimiento que busca ECOFONDO, en tanto Red de Redes que encuentra renovados sentidos en la apuesta político-pedagógica por la Gestión Ambiental Participativa (GAP).

 

Acerca de la osadía de Sistematizar la Diversidad

El proceso de análisis de las tres experiencias sistematizadas[2] resultó un desafío dispendioso y complejo. No podríamos afirmar que llegamos a conclusiones; de hecho, consideramos que en procesos de gestión social y ambiental participativa, resulta además de pretensioso, supremamente riesgoso generalizar lo particular, situado y contextual. Sin embargo, podemos afirmar que la sistematización de las sistematizaciones nos permitió avanzar en la caracterización de procesos de gestión ambiental participativa en dinámicas de organización comunitaria pertenecientes al mundo de la ruralidad, así como en las formas y componentes que intervienen en esta particular manera de apropiar socialmente el conocimiento.[3] 

 

La Historia

Ante todo es necesario aclarar que la experiencia en sí resultó rica en resultados: (a) tres narrativas concebidas y trabajadas por sus protagonistas; (b) cualificación organizativa en técnicas y metodologías de investigación social; (c) apropiación y aplicación de TIC’s en las intervenciones comunitarias y organizativas (radio, comunicación virtual, etc.) por parte de las organizaciones intermediarias[4] (COCOMACIA, Asociación Cultural Comunitaria Tiempos Nuevos y Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila); (d) profundización de la interrelación entre las organizaciones miembro de ECOFONDO en torno al ejercicio de sistematizar prácticas con enfoque crítico y aplicar estrategias, herramientas y tecnologías de comunicación e investigación social; y, (e) contar con un primer documento que sintetiza el enfoque de ECOFONDO como aporte a la solución de problemas socio ambientales, desde la perspectiva de una gestión ambiental participativa, entre los más significativos. Sin embargo; también es importante explicitar, para aportar a la reflexión, las dificultades que se presentaron durante el proceso de ejecución de la propuesta, vistas a la luz de la complejidad y diversidad de las tres (3) experiencias, trabajadas de manera simultánea y con enfoque participativo.

Si de alguna manera se pudiera caracterizar la sistematización, tendríamos que sostener que se trató de la sistematización de las diversidades, no solamente por el hecho objetivo de la diferencia territorial, poblacional, temporal, de tradición organizativa y específicamente de temática seleccionada por los actores para sistematizar, sino también producto de la función y el rol que jugó ECOFONDO en la coordinación del proyecto.  En la implementación aplicó su experiencia en sistematización de proyectos (ex-post y con fines evaluativos), en administración y coordinación; así como también, su experticia en intermediar recursos materiales y simbólicos. 

 

El Proceso

La sistematización se implementó a través de una amplia (¿compleja?) estructura institucional y organizativa, la cual también contemplaba la participación permanente de asesorías externas. Se aplicó un enfoque (Sistematización de Experiencias)[5] participativo, integrador y consultivo; esto último desde la perspectiva de la construcción de contenidos de cada experiencia, no así de la flexibilidad en cuanto al plan operativo del proyecto. La diversidad de las experiencias, los desarrollos desiguales en el equipo y en las capacidades instaladas en las organizaciones, así como los intereses diversos de los actores fueron evidenciando dificultades importantes.[6] 

Entre los actores existían intereses que aunque complementarios; eran claramente diferenciables, en lo que a requerimientos de acceso, producción y apropiación de conocimiento refiere y en ese orden de ideas, la ausencia de un marco contextual consensuado, aportó a que cada experiencia se posicionara desde sus propias particularidades y se fueran desvirtuando los ejes articuladores. El producto de esa dinámica de investigación fue una combinación de sentidos y modalidades, asunto que en sí no es problemático si se asume como parte de la riqueza de la diversidad y se diseñan eslabones o conectores que permitan la lectura de conjunto.

Estos conectores se implementaron a través de la introducción, en las preguntas orientadoras de cada experiencia, de una variable transversal que permitiera leerlas a la luz de la gestión ambiental participativa, en tanto eje conductor. Paralelamente, como parte integral de esta sistematización se generó un primer documento síntesis del enfoque, a través del cual se realiza el presente análisis de conjunto de las tres  experiencias.

  • Antioquia: ¿Cómo la comunidad organizada apropia la gestión del bien común y la prestación del servicio público en el marco de la Gestión Ambiental Participativa, GAP?
  • Boyacá: ¿Cómo la agroecología se apropia como alternativa de sostenibilidad de la economía familiar campesina en la GAP?
  • Chocó: ¿Cómo se apropia el reglamento interno como instrumento de gobierno y de control territorial de la GAP?

 

Algunos Aprendizajes que mencionar

¿Qué aprendizajes se derivan del proceso de sistematización para ECOFONDO y las organizaciones que hicieron parte del mismo?[7] 

 

Aprendizajes Generales

En primer lugar queda la capacidad instalada y la experiencia en las organizaciones, para introducir en el análisis y resignificación de sus prácticas, una herramienta poderosa que les permite historizar la acción social y política, y en ese orden de ideas, innovar discursos y generar y/o ampliar (complejizar) propuestas de gestión ambiental participativa, en interlocución, incidencia, o resistencia con otros actores.

“Uno de los aprendizajes fundamentales ha sido comprender el concepto de sistematización de manera más compleja, y entenderlo como una oportunidad no solo de aprender sobre lo recorrido sino también de proyectar objetivos en el futuro. Fue un concepto que se desarrolló y elaboró durante el proyecto. [8]

El ejercicio de la sistematización ‘obligó’ a activar la práctica de la escritura, o en su defecto a dejar constancia de la oralidad a través de la introducción de tecnologías (audio y visual), la búsqueda y clasificación de información, la reflexión dialógica, etc. En tanto proceso, este ejercicio cualificó liderazgos y renovó sentidos colectivos. En cuanto al producto, éste les queda como un instrumento de concienciación para ampliar la participación en sus territorios y como un excelente antídoto contra la pérdida de memoria colectiva.

“Otra enseñanza que queda es la necesidad de constante retroalimentación con las personas que vivieron la experiencia, devolver la información recogida de los talleres y validarlas continuamente.”[9]

En los encuentros de reflexión y análisis “si asistían personas que no conocían muy bien la experiencia, fue el espacio ideal para escuchar a sus compañeros y compañeras relatar la historia y sus reflexiones al respecto.” [10]

La capacitación en y puesta en práctica de herramientas y tecnologías de investigación social y comunicación, virtuales y físicas se puso en función de procesos socio-educativos y de difusión de sus propuestas.

“La metodología realizada para este proceso fue muy importante debido a que el equipo técnico del proyecto contribuyo capacitándonos en nuevas metodologías y en consenso se decidió implementar esta que fue la más apropiada y clara para su implementación ya que a través de entrevista, guías, y relatos permitió recoger la información para luego ser analizada y sistematizada en el proceso.” (Pg.8)

“… en particular fue una experiencia muy enriquecedora porque dicha metodología nos permitió la interacción con las personas o actores principales de la investigación y facilitó que por medio de estas se pudieran recolectar datos importantes sobre la experiencia, en lo personal me sentí muy a gusto con la misma ya que su creación fue pensada en los actores principales de la experiencia, puesto que realizamos una lista de algunas herramientas de investigación que se hacían necesarias para la metodología, de las cuales seleccionamos las que consideramos eran óptimas para aplicar en nuestro territorio ya que partimos del tener en cuenta que el Departamento del Chocó es rico en tradición oral lo que nos evidenciaba que nos enfrentaríamos a unos actores a los que se les haría más fácil hablar que escribir y en su efecto en la aplicación en campo de esta metodología parte del archivo memorial de los habitantes de las comunidades objeto de estudio.”[11](Pg.1)

 

Aprendizajes Particulares

‘Caso Antioquia’

El Caso Antioquia es una sistematización en desarrollo, con dos énfasis, fortalecer la asociatividad en las organizaciones prestadoras del servicio de agua, desde su condición de actores políticos en los procesos de incidencia en políticas públicas; y apropiar, por parte de la organización intermediaria, los aprendizajes del proceso para consolidar la propuesta metodológica y de acción, adaptada a los requerimientos de las asociaciones de acueductos comunitarios del departamento de Antioquia.[12]

 “En primer lugar, el aprendizaje sobre la complejidad de realizar una sistematización y sobre todo de construcción participativa con las comunidades. Seguidamente, gracias al proceso de sistematización se realizaron numerosos encuentros con la comunidad del Municipio de La Unión lo que posibilitó no sólo la reconstrucción y reflexión de la experiencia sino que provocó un intercambio de experiencias y diálogo continuo entre los participantes, reconocieron y recordaron todo lo que han hecho y valoraron el camino que llevan, como también a partir de los aprendizajes sobre dificultades y fortalezas, han logrado trazar las actividades a futuro que deben realizar.” (Pg.2)

Paralelamente, la entidad avanzó en

“Es así como en la elaboración de la metodología se tenía el conocimiento previo sobre cómo eran las personas que iban a participar, qué tipo de ejercicios son más fructuosos y cuáles generan más participación y conversación. De igual manera, la Corporación contaba con algunas metodologías referidas a la caracterización de acueductos comunitarios como al diagnóstico de ciertas situaciones, dicha experiencia fue de gran utilidad para construir las herramientas metodológicas para la sistematización.” (Pg.1)

 

‘Caso Boyacá’

La experiencia de Boyacá nos (les) brindó una excelente oportunidad para ubicar las bondades de realizar una sistematización ex-post. El propósito giró alrededor de recoger el impacto, desde la perspectiva de los cambios positivos y sostenibles en el tiempo, de los sistemas productivos agroecológicos en pequeños predios de familias campesinas.

“Los logros más importantes fue el poder visibilizar el proceso a otras comunidades con el fin de que se apropiaran de la importancia de proteger nuestros recursos naturales, la comunidad continuacultivando y comercializando productos limpios, por otro lado un logro importante es ver cómo una vez terminado el proyecto los agricultores continúan realizando estasprácticas en sus fincas, como también la satisfacción de ellos al volvernos a encontrar en sus fincas y reconstruir lo vivido en el proceso.” (Pg.8)

 

‘Caso Chocó’

En el Caso Chocó también se trata de la sistematización de una experiencia en desarrollo; sin embargo, se ubica en el contexto histórico de la organización y hace relación con la innovación y revalidación de la normativa interna de los territorios colectivos. Su pertinencia no se ubica en la incidencia o el impacto, sino en la validación y ratificación interna de las comunidades, a través de generar propuestas y estrategias organizativas.

“me facilito conocer las percepciones que tienen habitantes de otros consejos comunitarios frente los reglamentos internos y su aplicabilidad, así como la lucha de unos pocos por defenderlos. Como participante de la experiencia, hubo muchos momentos de interrogación personal, como por ejemplo me preguntaba y aun lo hago en qué momento se rompió la cadena de transmisión y apropiación de dicho conocimiento de una generación a otra o qué estrategias se pueden utilizar para que los habitantes del área de influencia de la Organización Cocomacia, especialmente los jóvenes, nos apropiemos de esta riqueza hereditaria de nuestros antepasados, entre otros cuestionamientos.”(Pg.2)

“… me llenaba de mucha satisfacción escuchar de algunos actores directos como se le daba cumplimiento anteriormente  a los reglamentos y cómo algunos tienen propuesta como crear una cátedra de estudios de los reglamentos internos para que se pueda aplicar en las instituciones y así generar apropiación de este conocimiento desde edad temprana; así mismo debo reconocer que de cierta forma me afectaba escuchar que algunos miembros de los consejos decían en nuestros diálogos “uno sabe que hay normas en la comunidad pero si la junta no las cumple ni da el ejemplo el resto de habitantes menos” o cuando escuchábamos que los reglamentos se aplican según la conveniencia de quien se encarga de su cumplimiento es decir de la junta directiva del consejo, entre otras.”(Pg.2)

 

Los Retos y Desafíos de ECOFONDO

A partir de este proceso de sistematización a ECOFONDO le queda el desafío de profundizar sistemáticamente sobre el enfoque de Gestión Ambiental Participativa y formalizar el diseño de las respectivas Cajas de Herramientas que se derivan de él. En ese orden de ideas, su próxima sistematización será un aporte a la teoría del conocimiento, en el entendido de contribuir a “una nueva lectura política emancipatoria, construir un pensamiento post capitalista y decolonial, como iniciativa contrahegemónica.”[13] Es decir, como parte del “nuevo paradigma de conocimiento desde el ‘Sur’.”

A su vez, le corresponde asumir el desafío de ampliar e innovar en herramientas y mecanismos de coordinación de propuestas de construcción y apropiación de conocimiento, en el marco del enfoque común.

Paralelamente, se requieren mecanismos para garantizarse mayores niveles de gobernabilidad sobre los procesos en los que está directamente involucrado, sin que esto vaya en detrimento de la apuesta por la participación y la autonomía de las organizaciones. ECOFONDO, en tanto actor, construye conocimiento sinérgico y es innovadora en la gestión ambiental participativa, tiene una voz y una posición política autorizada. 

Igualmente, en la coordinación operativa y logística, se debe reflexionar sobre las particularidades y las necesidades que aparecen en este tipo de procesos y que obligan a realizar cambios en función de los propósitos. Los planes operativos deberían ser, en la medida de lo posible, guías abiertas. 

 

La Gestión Ambiental Participativa, una mirada articuladora de la Sistematización

La restitución-inclusión[14] de la GAP, como eje cohesionador de la propuesta de sistematización resulta de la preocupación por la articulación de las tres experiencias. Surte además el efecto de reposicionar a ECOFONDO como actor del proceso, cruzando la frontera de las funciones de coordinación, para adentrarse, desde las intersubjetividades, en la construcción de los pasos finales a través de la producción de textos, facilitación (desde los contenidos) en  los foros, reuniones de reflexión, etc.

 

Acerca de la Gestión Ambiental Participativa - (GAP)

¿Qué principios y componentes de la gestión ambiental participativa (GAP) han sido socialmente apropiados por las organizaciones sociales que participan en la sistematización? ¿Qué aprendizajes se derivan para ECOFONDO?

 

Definición Síntesis de la Síntesis

La Gestión Ambiental Participativa, GAP se entiende como un proceso orientado a producir transformaciones concretas, positivas y duraderas, en las situaciones denominadas como problemas ambientales. La GAP se soporta en el análisis ambiental, en la lectura sistémica del territorio y la relación sociedad naturaleza. Está condicionada histórica, espacial y temporalmente.

La participación es su estrategia fundamental, transversal. La gestión del conocimiento por las comunidades y los actores de la vida en el territorio es fundamental para  la participación informada por eso promueve el establecimiento de instrumentos para la investigación participativa.

Se basa también en un enfoque de derechos que sobrepone el interés general y los derechos colectivos y del medio ambiente, al interés particular.  Procura la concertación de intereses tras la búsqueda  de la sustentabilidad y el uso adecuado de los bienes naturales.

La GAP es un asunto de carácter estratégico para la construcción de lo público y la democracia participativa en Colombia. Se concreta en una alternativa de comunicación entre el Estado, la sociedad civil y el sector privado, privilegia los medios comunitarios de comunicación, las prácticas culturales de comunicación y no subestima las TIC, los medios audiovisuales y los medios privados de comunicación masiva. 

La GAP desarrolla la educación ambiental aplicando estrategias para la transformación de actitudes y de relacionamiento entre la sociedad y la naturaleza que buscan el establecimiento de procesos de transformación cultural.[15]

La participación, como bien se plantea en el documento síntesis, es esencia y transversalidad. Los procesos de GAP no se conciben, ni son posibles de ser entendidos por fuera de la dimensión participativa y la construcción colectiva. En ese orden de ideas, las experiencias sistematizadas, son un fiel reflejo de esta afirmación.

 

Participación y construcción colectiva del territorio habitado

Las experiencias sistematizadas tienen en común la gestión ambiental del territorio que habitan. La idea de territorio que se posiciona en cada una de ellas, hace relación con un proceso de apropiación colectiva del entorno natural y social, el cual inicia con la ‘reunión’ en torno a la búsqueda de soluciones colectivas a necesidades y problemas comunes. A través de nombrar (describir), explicar (causas), compartir y otorgar sentidos a las prácticas y costumbres, las organizaciones le van dando forma a una visión integral e integradora del territorio, cuyo fin persigue el buen vivir de las comunidades, la preservación del entorno natural y el manejo sostenible de los recursos naturales.

En las tres experiencias aparece una idea de gestión del territorio que invoca a los    proyectos de vida contrahegemónicos en el marco de los derechos, con especial énfasis  en los de tercera generación: (a) gestión de sistemas agroecológicos en oposición a la agricultura convencional, tras la sostenibilidad de la economía campesina; (b) propiedad colectiva con control social y territorial (defensa del territorio y sus recursos naturales)[16], en contravía a la propiedad privada y la administración pública tradicional  (c) gestión asociativa sin ánimo de lucro del agua, en abierto rechazo a la privatización del bien común. Desde la perspectiva de la disputa por los recursos naturales, en las tres experiencias se denota la preocupación por otorgarles el status de inalienables y de bienes comunes y a las organizaciones la responsabilidad por su conservación.

En cuanto a la gestión territorial resalta el principio de autonomía de las organizaciones y los desarrollos organizativos para garantizarse el ejercicio de la misma:

(a) Boyacá: sostenibilidad de los sistemas productivos campesinos a través de la introducción de innovaciones tecnológicas y prácticas agrícolas y culturales: diversificación de productos para potenciar el control biológico y la conservación de los suelos, reutilización de subproductos de las fincas para la elaboración de abonos, fungicidas y pesticidas, introducción de sistemas de riego, combinación pecuaria y agrícola, integración y participación de los miembros de la familia en las decisiones, etc.

(b) Chocó: construcción colectiva del reglamento interno que integra los ámbitos del control social y control territorial de la COCOMACIA, considerado la ‘ley general’; construcción colectiva en cada Consejo Menor (124) de reglamentos específicos y adaptados a cada realidad territorial, considerados ‘leyes menores’ y subordinados a la ‘ley general’; y desarrollo de mecanismos e instrumentos para su apropiación, aplicación, cumplimiento y sanción.

(c) Antioquia: fortalecimiento asociativo e incidencia a nivel del impulso a políticas públicas que garanticen la gestión y administración, por parte de las asociaciones de acueductos los comunitarios, del servicio de agua con características de justicia social, sin ánimo de lucro, eficiencia y democracia en la toma de decisiones.

 

Participación y Estructura Organizativa

La sistematización da cuenta del devenir de organizaciones territoriales, constituidas por organizaciones locales y/o aliadas (Boyacá) con fuertes lazos entre sí, de carácter histórico, cultural, étnico y parental. Se trata de organizaciones campesinas, con arraigo e identidad con el territorio que habitan y con la cultura que representan. La estructura legal nos remite a asociaciones; la estructura organizativa a procesos asamblearios y la cultura organizacional, a identidad y acción colectiva.

Aunque son organizaciones verticales en la estructura: Asamblea; Junta Directiva, Revisoría Fiscal, Administración, áreas o comités, la relación que se construye entre las y los asociados responde a dinámicas horizontales y al diálogo entre iguales. En la cantidad y calidad de la participación están sus logros o estancamientos. Dado que tienen la pretensión de ser instancia de participación comunitaria; le apuestan a la vinculación activa de un número significativo de personas; y dado que construyen colectivamente y por consenso, requieren de una gama amplia de insumos y propuestas.  Esta pulsión por el crecimiento no está libre de quejas por parte de los/las miembros activos de las organizaciones, quienes consideran que los intereses particulares de algunos se imponen frente al bien común. 

En el proceso de la gestión ambiental de los territorios, como parte de un qué hacer con pretensiones de integralidad e integración, las organizaciones se van complejizando y varían, amplían o abandonan iniciativas, acorde a los desafíos y retos de las nuevas realidades que enfrentan y de la diversidad de componentes que manejan simultáneamente. En ese orden de ideas, no sólo se podría afirmar que se trata de organizaciones dinámicas, sino además polifacéticas, multifuncionales, y con alta capacidad adaptativa: innovan, crean, aplican, apropian y resignifican en cada ámbito al que le apuestan: productivo, económico, tecnológico, social, político, educativo, cultural, organizativo, normativo, comunicativo, etc. Dado que administran y/o generan recursos, también cuentan con estructuras administrativas y con cierta experiencia administrativo-financiera.

 

Participación Ampliada y ‘Nuevos Sujetos Sociales’

Un elemento clave en la construcción del territorio soñado es la polifonía de los ‘puntos de vista’. Las y los protagonistas develan realidades social y culturalmente invisibilizadas y excluidas de las decisiones sobre las formas de uso y destinación de los recursos colectivos. Lo anterior, sumado al reconocimiento del valor de la diversidad, contribuye a la irrupción de nuevos sujetos sociales. El empoderamiento de las mujeres de Betéitiva (Boyacá), la constitución de Consejos Menores en zonas supuestamente inhabitadas del territorio de la COCOMACIA (Chocó) y el tránsito de ‘administradores’ del servicio de agua a actores del territorio, son claro reflejo del poder transformador que tiene la participación.

 

Participación Ampliada e Incidencia Política

Es de resaltar el valor estratégico del intercambio y la confluencia entre organizaciones locales de un mismo territorio. El tránsito entre lo político y la inclusión de la política como práctica en el qué hacer organizativo, con posición y propuesta, pareciera derivarse del crecimiento exponencial y sinérgico del encuentro entre estos actores que comparten realidades sociales y conflictos ambientales similares y sobre los cuales intervienen (gestionan) desde lo estrictamente local y con diferenciados niveles de complejidad. Del proceso colectivo de comprender, explicar, significar y apropiar socialmente estas problemáticas, se deriva la decisión de la incidencia, y del ejercicio de plasmar la idea del territorio soñado se derivan las propuestas de la acción política. En otras palabras, la comprensión sobre la necesidad de gestionar conjuntamente el territorio, tras el propósito de generar cambios positivos y sostenibles en el tiempo, produce el tránsito de organizaciones locales resistentes, a organizaciones políticamente posicionadas en los territorios; ergo, a sujetos políticos.

Un elemento adicional que llama la atención sobre la producción política de discurso, es la introducción del enfoque de los derechos en tanto marco contextual de validación de las propias propuestas con la función incidir en la institucionalidad y paralelamente oponer argumentos fuerza a los contradictores. En ese orden de ideas, el enfoque de los derechos, aplicaría como bisagra para ser audible y legítimo en el juego político entre actores. 

 

La Intermediación, una forma particular de estar en los territorios.

En las tres experiencias se evidencia una fuerte presencia de relaciones de intermediación en los procesos de construcción y apropiación de conocimiento. Se trata de la presencia de facilitadores solidarios (en este caso particular, ECOFONDO, Asociación Cultural Comunitaria Tiempos Nuevos y Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila)[17] con quienes se comparte la apuesta por la gestión ambiental participativa, como concreción de una visión particular para enfrentar los conflictos ambientales.

Las organizaciones intermediarias, - no las denominamos agentes debido a la apuesta política explícita que llevan sus intervenciones -;  adquieren el status de aliadas. Se encargan de intermediar bienes, servicios, y recursos materiales y simbólicos; es decir, son un eslabón que acerca a las organizaciones comunitarias de los territorios a los movimientos sociales, a los actores de la cooperación, a la academia y al estado. Cumplen un rol de acompañante - facilitador en los procesos de construcción y apropiación de conocimiento desde el ámbito de la transferencia tecnológica y de métodos de investigación participativa; acompañan la formación para la formalización y el fortalecimiento organizativo; capacitan en normativa y habilitan para el desempeño político con actores institucionales, etc. En otras palabras, aportan, a través de la acción educativa y la acción comunicativa, a la politización de los intereses y necesidades de las organizaciones comunitarias. No son educadores, no actúan en lógica de aula y no son neutrales; apoyan más bien la potenciación de los procesos intersubjetivos, en los cuales las organizaciones construyen los nuevos sentidos de su acción colectiva.

En el proceso de sistematización intervienen desde el ámbito de la intermediación: facilitan, compilan y concatenan; pero desde la ampliación de su comprensión de los territorios y las prácticas que responden a la aplicación de la GAP, infieren, deducen e interpretan. En ese orden de ideas, producen sus propios textos.

 

Acerca de la apropiación social de conocimiento en procesos de gestión ambiental participativa (GAP)

Entre los componentes constitutivos de la GAP se resaltan la investigación, la educación y la comunicación. En el proceso de análisis de las sistematizaciones encontramos la presencia de todos ellos en una suerte de entramado (tejido) que se pone al servicio de la comprensión, la construcción colectiva del territorio soñado y, con especial fuerza, el diseño y aplicación de propuestas de gestión.  Dado que en el entramado podemos apreciar formas y tonalidades; pero no estamos aún en condición para, de manera certera, destejer los hilos, nos atrevemos a presentar algunas intuiciones acerca de: ¿Cómo se configura y apropia socialmente el conocimiento en iniciativas comunitarias de gestión ambiental participativa? ¿Cómo se adquiere, cómo se usa, para qué se usa, cómo se resignifica y cuáles posiciones críticas devienen del conocimiento apropiado?[18]

El conocimiento se configura, amplia y asienta, a través de procesos dialógicos (diálogo entre iguales)[19] y consensuados. La apropiación se construye en dinámicas democráticas que transitan, sin lógica lineal, por la participación ampliada, el diálogo consultivo, la capacitación/formación, la compilación de información (dx.), la validación de propuestas, la ratificación colectiva y la posición política construida para sí y los otros. 

El conocimiento no es acumulativo, en lógica de profundización temática, sino relacional y sistémico. Se amplía hacia distintos ámbitos del saber/conocer, acorde a las necesidades de comprensión de los territorios y su gestión; así como del manejo de las problemáticas sobre las cuales los actores deciden una acción colectiva. Se trata, ante todo de un conocimiento apropiado para ser usado e implementado en los territorios, y en ese orden de ideas, en permanente cambio.

El conocimiento se va construyendo colectivamente, entre protagonistas, desde un territorio específico, un contexto histórico definido y una situación problema, e integra conocimientos ancestrales, empíricos y formales, así como herramientas técnicas, metodológicas y tecnologías apropiadas.

El conocimiento/saber individual aporta y se enriquece en el diálogo. No se trata de discursos y narrativas sistemáticas o completas. Se trata más bien de discursos sobre puntos de vista, cuyo fin es la incidencia (el aporte) en el colectivo. Dado que son dinámicas entre iguales; donde se juegan intereses específicos y particulares, la conflictividad y en ocasiones, la pugnacidad, hacen parte del proceso de construcción colectiva y de la ‘habilitación para la democracia’.

El conocimiento apropiado, al momento de socializarse, es carta de presentación frente a otros actores y es el medio para acercar la problemática específica a espacios ampliados de incidencia social y política, de ahí la fuerza identitaria que genera en sus protagonistas. Sin embargo, la apropiación es tan particular y específica, que difícilmente puede ser transferida, a no ser que, paralelamente, se introduzca la cultura de la sistematización, asunto indispensable, pero de difícil realización.

El conocimiento está en directa relación con lo particular-específico. A través del proceso de apropiación, que consiste en nombrar, caracterizar, definir, develar, etc.; el conocimiento se amplía y resignifica, para retornar enriquecido a lo particular, y ser aplicado.

El conocimiento que se apropia es complejo (sistémico), cambiante (acorde a nuevas realidades) y no tiene límite en su desarrollo (se amplía de cara a las nuevas realidades e interrelaciones). Estas bondades, a su vez, traen consigo la dificultad de poner a los actores en posición de permanente incertidumbre, asunto que en no pocas oportunidades desgasta e inmoviliza frente a la acción colectiva.

La dinámica (forma o arquitectura) del proceso de apropiación de conocimiento historiza la acción colectiva, dándole al mismo la posibilidad de politizar lo históricamente invisibilizado y a sus protagonistas de devenir en sujetos sociales y políticos.[20]

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Oscar Jara H.: Dilemas y desafíos de la sistematización de experiencias; CEP Centro de Estudios y Publicaciones Alforja,Costa Rica, 2002.

Oscar Jara: Sistematización de experiencias, investigación y evaluación: aproximaciones desde tres ángulos; Edit. Educación Global, Nro.1; 2012

Diana Patricia Gutierrez: Documento SISTEMATIZACIÓN DE LA SISTEMATIZACIÓN ECOFONDO; Bogotá, 2013

Paola Velásquez: Informe de Asesoría; Agosto, 2013, Memorias.

Proyecto: “Sistematización, análisis y promoción de procesos de apropiación social de CTI en el marco de la investigación participativa de organizaciones sociales en tres diferentes contextos culturales y ambientales de Colombia.

Henry Estupiñan: Co-investigador; Boyacá; Documento Sistematización de la Sistematización.

Yasiris Mosquera; co-investigadora Caso Chocó. Documento de sistematización.

Javier Márquez: LA GESTIÓN AMBIENTAL PARTICIPATIVA, ENFOQUE Y CAMINO; Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila; Medellín, 2013.

Propuesta de Sistematización COCOMACIA.

Lina Mondragón Pérez co-investigadora (comunicadora) Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila, 2013

Wikipedia: Pedagogía Dialógica

 


[1] Documento elaborado por Laura Vitale, Cali-Enero, 2014

[2] Las tres experiencias hacen referencia a: Antioquia: Incidencia en Políticas Públicas por parte de comunidades organizadas prestadoras del servicio de agua (acueductos comunitarios); Boyacá: Impacto de la inclusión de sistemas agroecológicos como alternativa de sostenibilidad de la economía familiar campesina; Chocó: apropiación del reglamento interno como instrumento de gobierno y control territorial.

[3] En el capítulo referido a ‘Comunicaciones’ se realiza el análisis referente a la apropiación social de TIC’s. Este acápite se concentra en la apropiación desde la perspectiva del/los conocimiento(s), a la luz de los procesos de aprendizaje.

[4] Se utiliza la denominación ‘organización intermediaria’ para diferenciar los diferentes roles que se desempeñaron durante el proceso: (a) Ecofondo: responsable, coordinadora; (b) Penca de Sábila, Cocomacia y Tiempos Nuevos: facilitadoras; (c) organizaciones comunitarias, protagonistas de las experiencias, además del equipo asesor. Sin embargo, en estricto sentido TODAS las organizaciones, estuvieron involucradas desde intereses específicos, es decir, fueron actoras de la sistematización. 

[5] Oscar Jara H.: DILEMAS Y DESAFIOS DE LA SISTEMATIZACION DE EXPERIENCIAS; CEP Centro de Estudios y Publicaciones Alforja,

Costa Rica, 2002.

[6] Diana Patricia Gutierrez: Documento SISTEMATIZACIÓN DE LA SISTEMATIZACIÓN ECOFONDO; Bogotá, 2013

[7] Percepciones desde la posición del y las co-investigador(as)

[8] Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila: Documento de co-investigadora (comunicadora Lina Mondragón)

[9]Ibid; Pg.1

[10] Ibid; Pg.2

[11] Yasiris Mosquera; co-investigadora Caso Chocó. Documento de sistematización. Pg.1

[12] Se hace referencia a la concepción de la sistematización: mejoramiento de las prácticas, compartir aprendizajes y contribuir a la teoría.(O. Jara: 2002)

[13] Oscar Jara: Sistematización de experiencias, investigación y evaluación: aproximaciones desde tres ángulos; Edit. Educación Global, Nro.1; 2012; Pg.5.  

[14] En la definición del problema del proyecto presentado a COLCIENCIAS, se encuentra la preocupación y la necesidad de ECOFONDO por afinar, formalizar y articular, a través de la sistematización de experiencias (Jara O. 2012), el acumulado de conocimiento sobre procesos de investigación participativa local con énfasis en la gestión de problemas ambientales.

[15] Javier Márquez: LA GESTIÓN AMBIENTAL PARTICIPATIVA, ENFOQUE Y CAMINO; Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila; Medellín, 2013.

[16] Propuesta de Sistematización COCOMACIA, Pg.2

[17] COCOMACIA es la organización social, en ese sentido no aplicaría como o

Organizaciones Miembro: